En mi día a día en el departamento de informática donde trabajo hay algunas herramientas que uso constantemente. Sin duda una de las más útiles es la que me permite acceder a equipos remotos para poder administrarlos. El problema me lo he encontrado hoy: ¿Qué pasa si el equipo que tienes que arreglar no tiene correctamente instalado el servidor de acceso remoto? Básicamente que la tienes liada. Tras comprobar vía línea de comandos que el servicio no era capaz de levantar se me ha ocurrido recurrir al Escritorio Remoto que trae consigo el Windows y que debería funcionar. El problema es que por seguridad no se habilita la capacidad de conectarse y aunque el servicio esté corriendo no acepta conexiones. El truco para configurarlo, bien sencillo para un dominio: crear una política de grupo forzando la configuración del Escritorio Remoto.
Partiendo de la base de que sabemos editar políticas de grupo, solo hay que ir a Configuración del equipo > Plantillas administrativas > Componentes de Windows > Terminal Services y habilitar Permitir que los usuarios se conecten de forma remota utilizando Servicios de Terminal Server. Hecho esto, tan pronto esté propagada la política de grupo, podemos ir a accesorios y buscar el Escritorio Remoto, introducir la ip o el nombre del equipo al que nos queremos conectar e iniciar sesión.
Un truco para acelerar el proceso de propagación (por defecto le llevará hasta 90 minutos) es teclear en el equipo que queramos actualizar el comando gpupdate con el usuario que sea. Hecho esto se conectará con el controlador de dominio y se actualizará sin esperar a que le llegue su turno.