Prácticamente desde que me compré mi iPod Touch, en las navidades del 2007, me di cuenta del tremendo potencial que tenían los dispositivos táctiles, sobre todo en aquel entonces los de Apple. Con la salida del iPhone 3G se confirmaba el gran avance, continuando con el 3GS y finalmente éste verano con el iPhone 4, sin duda alguna un gran teléfono tanto en hardware como en software. Habiendo finalizado mi contrato de permanencia el día antes de la presentación de éste nuevo iPhone, pensaba que sería mi primer smartphone, pero me equivoqué.
Más de un año después de Apple presentase su iPhone, Google presentó su sistema operativo para móviles, Android. Algo verde, sin la efectividad de estar diseñado para un hardware concreto, en principio solo me produjo algo de curiosidad. Pero desde que Google sacó en colaboración con HTC el Nexus One, su teléfono oficial y sobre todo tras poder probar varios modelos con Froyo, la última versión de Android hasta la fecha, me he quedado enganchado al androide.
Así que finalmente me puse en contacto con mi operadora, Vodafone, y “negocié” con ellos un nuevo contrato de permanencia a cambio de un Nexus One. Varias son las razones que me llevaron a elegir Android y éste modelo en concreto:
- Android es un sistema mucho más abierto que iOS. Hay cientos de aplicaciones que tienen un acceso al sistema que en un iPhone sería impensable al menos sin tener hecho jailbreak.
- En el Android Market no existe la censura que ejerce Apple en la App Store. Hay aplicaciones como puede ser Transdroid, que en su día Apple rechazó para iOS porque permitía controlar un software remoto que era capaz de descargar material protegido de internet. Existen muchas aplicaciones en el Market que duplican funcionalidades del sistema y que Google no ha censurado porque prefieren dejar al usuario elegir que aplicación utilizar.
- La interacción entre los distintos programas instalados es casi perfecta. Desde la galería de fotos puedes twittear, subir a Facebook, publicar en tu blog, subir a Dropbox, etc.
- El acceso al sistema de ficheros no está limitado, ni desde un equipo por USB ni desde el propio terminal.
- Prácticamente no hace falta un equipo de sobremesa para poner el teléfono a funcionar. Nada más conectarlo por primera vez solo necesita una cuenta de Google para ponerse a funcionar. Los contactos, el correo, los calendarios y las fotos son descargados de la nube y al momento se puede empezar a usar el teléfono.
- Los servicios en la nube son mayormente gratuitos. Comparando con MobileMe, las funciones más comunes están implementadas también en Google. Son las funciones más avanzadas como la de bloquear el teléfono a distancia y similares las que marcan una diferencia a favor del servicio de Apple.
Entre lo que no me ha gustado de Android, puedo destacar algunas cosas:
- La segmentación existente en el mercado. A día de hoy hay muchos terminales distintos que permiten usar Android, con lo que las actualizaciones, al ser específicas para cada modelo, tardan en llegar. Éste es uno de los motivos para elegir el Nexus One, ya que es uno de los primeros modelos en actualizar.
- El no disponer de una Store en el ordenador, como la AppStore de iTunes.
- Echo en falta algunas aplicaciones que antes usaba en mi Touch, aunque confío en encontrar alternativas.
Seguro que con el paso del tiempo me iré dando cuenta de más cosas, pero ahora mismo estoy encantado con mi adquisición.
Una de las mejores características para mi gusto que tiene 
Hace algo más de un año publiqué un par de artículos sobre sincronización de calendarios entre los distintos dispositivos que uso a diario (iPod, nokia N81, Macbook Pro). Ayer, durante la 

