Como ya he comentado en la primera parte de esta pequeña guia, Dropbox es una utilidad que permite almacenar tus ficheros en sus servidores para que estén disponibles cuando y donde los necesites. Tras registrarse en la web e instalar el programa, ya estamos listos para comenzar a sacarle partido.
Añadir ficheros y carpetas
Hay dos formas de añadir tus ficheros a Dropbox, bien mediante la web, con un formulario de carga o mucho más cómodamente copiando los ficheros a la carpeta que ha creado el programa y esperando a que se sincronicen con sus servidores.
Desde la web solo hay que acceder, buscar la carpeta donde queremos subir los ficheros y hacer clic en “upload”. Nos aparecerá una ventana donde tendremos que elegir los archivos (botón “Choose files”) y luego comenzar la carga (botón “start upload”). En caso de duda, consultar las siguientes capturas:
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Compartir ficheros con cualquiera
Ahora que ya tenemos ficheros en nuestro Dropbox, vamos a ver como podemos compartir uno determinado con cualquier usuario de internet. Por defecto Dropbox contiene dos carpetas llamadas “Photos” y “Public”. La primera está pensada para poder meter nuestras fotos y que se muestren de una forma más cómoda que si las metiésemos en una carpeta cualquiera. La otra, “Public” nos permite compartir cualquier archivo que incluyamos en ella.
Digamos que queremos mandar el archivo factura.pdf a nuestro amigo Juan. Lo primero es copiar o subir el archivo en la carpeta “Public”. Si estamos haciéndolo desde la web, simplemente tendremos que hacer clic en la flecha que tiene el archivo a la derecha y seleccionar “Copy public URL”. Mediante el explorador de archivos usaremos el botón derecho y dentro del menú escogemos la opción “Dropbox” y luego “Copy public link”. Ahora solo tendremos que pegar el enlace al fichero en un email o en una ventana de chat a Juan y él podrá descargarse el fichero sin problemas.
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Un ejemplo práctico: Cuando grabamos el podcast de Appleando, cada uno genera un archivo de audio con su parte, que luego deben ser montados en un único archivo con las cabeceras. Para enviarle nuestros ficheros a Jorge, que es nuestro maestro montador, subimos los audios a nuestras carpetas públicas y le enviamos el enlace por email.
En la siguiente parte de ésta guía os explicaré como compartir carpetas con otros usuarios de Dropbox.





Hay pocas cosas que molesten más cuando estás trabajando con Windows que se ponga a instalar actualizaciones y al terminar te inste a reiniciar cada 15 minutos con una cuenta atrás. Tu te levantas tan tranquilo un momento, dejas tus archivos sin guardar y si a don Windows se le da por reiniciarse, cuando llegas se te queda la carita de tonto al ver que has perdido el informe en el que llevas tres horas trabajando.
En mi día a día en el departamento de informática donde trabajo hay algunas herramientas que uso constantemente. Sin duda una de las más útiles es la que me permite acceder a equipos remotos para poder administrarlos. El problema me lo he encontrado hoy: ¿Qué pasa si el equipo que tienes que arreglar no tiene correctamente instalado el servidor de acceso remoto? Básicamente que la tienes liada. Tras comprobar vía línea de comandos que el servicio no era capaz de levantar se me ha ocurrido recurrir al Escritorio Remoto que trae consigo el Windows y que debería funcionar. El problema es que por seguridad no se habilita la capacidad de conectarse y aunque el servicio esté corriendo no acepta conexiones. El truco para configurarlo, bien sencillo para un dominio: crear una política de grupo forzando la configuración del Escritorio Remoto.